jueves, 14 de diciembre de 2017

Ojos de resaca



Nacer en diciembre es un marrón. Sí, os lo digo por experiencia. No por eso de la fusión de regalos –como escuché decir el otro día–, que hay quien aprovecha y ya te da todo junto, el de Navidad y el de tu cumpleaños, y al final siempre acabas recibiendo menos. No. Eso quizás me importaba algo de pequeña, por aquello de que a mi hermano siempre le tocaba prácticamente lo mismo que a mí y no me parecía justo. Ahora paso. Casi tanto como de las comidas familiares y todo el buen rollo que se supone que estamos obligados a experimentar en estas fechas. ¡Cómo si el resto del tiempo no tuviéramos que acordarnos de lo pesados que se ponen nuestros cuñados! En fin. Que es un marrón, os lo juro. Porque en el fondo te da un bajón doble, uno por el porrón de años que se te van echando encima, y otro por la llegada de esos días de celebración en los que siempre echas en falta a alguien –un abuelo, una tía especial para ti– y lamentas no poder intercambiarlos por alguno de los familiares que te sobran en la mesa. 

Lo peor de todo es si coincide en viernes o al día siguiente no tienes que madrugar, porque ya no puedes evitar acabar pasándote de la raya, saliendo hasta las tantas para olvidarte del ingente número de velas de tu tarta y de que no queda nada ya para Nochebuena, y despertarte con un desconocido en tu cama al que ni siquiera recuerdas. Sí. Eso fue lo que me encontré esta mañana, bueno, mejor dicho, casi este mediodía. Despegué los párpados a duras penas maldiciéndome por haberme dejado las persianas abiertas y por poco me da un ataque al sentir un brazo peludo sobre mi estómago. ¿¡Cómo ha llegado esto aquí!?, me pregunté tratando de recordar si había tenido que echar mano a la navaja que llevo en el bolso. Una simple precaución de mujer independiente, aunque mi hermano se encargó de que supiera utilizarla desde que empezamos a ir de marcha por separado. Pero no, todo indicaba que no había participado en ninguna carnicería, el brazo estaba unido a un cuerpo desnudo que emitía evidentes indicios de estar profundamente dormido. 

Es decir, que los ronquidos del individuo en cuestión fueron los que me impidieron seguir durmiendo hasta media tarde. Levanté la sábana para verificar mi grado de embriaguez cuando me lo traje a casa, es decir, si era un verdadero adefesio es que iba fatal. Mi sorpresa fue mayúscula al descubrir a todo un Adonis, sin depilar, eso sí, pero aún encima bien dotado. ¡Y yo no me acuerdo ni de su cara, maldita sea! Fui directa a la ducha refunfuñando, además de preguntándome cómo habría acabado un bellezón de semejante calibre conmigo. Borracho, seguro, pero muy ciego tenía que ir para caer tan bajo… Bajo el agua casi me muero del susto al verlo aparecer en pelotas, porque sin sábana encima todavía estaba más macizo. Entró como si fuera lo más normal del mundo y me metió la lengua hasta la garganta a modo de buenos días. Siguió refrescándome la memoria sobre lo que hicimos, o mejor dicho, convenciéndome para hacerme abstemia a partir de ahora, porque me arrepentiré toda mi vida de no tener ni idea de lo que pasó de madrugada.


“Tienes una piel supersuave”, fue todo lo que me dijo al cerrar el grifo, el suyo porque el otro me costó lo suyo lograr que dejara de desperdiciar agua. “Eso se arregla apretando con una llave Stillson, cómo se nota que vives sola… no te preocupes, en cuanto desayunemos le pongo remedio.” El gordo de Navidad, me cayó a mí y todavía no estamos a 22, pensé hipnotizada por sus iris verdes. Yo lo miraba con ojos de resaca, o de perro apaleado, que viene siendo lo mismo. Recordé la frase de Machado de Assis, sobre Capitu y sus "olhos de ressaca", pero de la del mar, en Dom Casmurro. Nada que ver con los míos, aunque en ese momento me encantaría que tuvieran el poder de atraerlo irremediablemente, de la misma manera que lo estaban haciendo los suyos conmigo.

Mis tripas hicieron eco y me sonrojé como una tonta, me acarició la mejilla dejándome embobada con su sonrisa de anuncio, hasta que se me cayó el alma al suelo. ¡La nevera está pelada, voy a quedar fatal! Pero no. Mi ángel salvador me llevó en brazos a la cocina envuelta en la toalla, me sentó sobre la mesa para que mis pies descalzos reposaran en la silla en lugar de coger frío sobre las baldosas. Y por arte de magia empezó a sacar del frigorífico huevos, jamón, tomate, fruta, yogures y demás, para preparar un brunch en toda regla. Si incluso notaba el ambiente caldeado y todo, y no precisamente por mis sofocos premenopáusicos, alguien se había molestado en encender la calefacción y no había sido yo. 

Estoy soñando, me dije observándolo incrédula moverse entre los fogones y mis alacenas como si llevara haciéndolo toda la vida. Pues no quiero despertarme, y el lunes falto al trabajo si hace falta, me encierro aquí con él y no me importa si acabamos muriendo de inanición, que pienso seguir resarciéndome del hambre atrasada que tengo hasta dejarlo en los huesos. Debió de leerme el pensamiento, porque después de devorar todo lo que preparó hasta rebañar el plato, siguió chupando mis dedos como prolegómeno de lo que vino a continuación, mientras yo me esforzaba por recordar qué deseo había pedido al soplar las velas. ¿Acaso fue que se arreglaran todos mis problemas? ¡Solo falta que me diga que vendrá conmigo a casa de mis padres en Nochebuena! Pero es demasiado bonito para ser cierto, no es posible que me concedan que por una vez no tenga que escuchar la misma cantinela de siempre sobre mi mala suerte para echarme novio.      


De madrugada me desperté aturdida. Tenía sed y noté el estómago vacío. No me extraña, con tanto trajín… Me giré hacia él, pero su lado de la cama estaba frío. Encendí la luz en el acto. Ni rastro de su presencia en mi dormitorio. Su ropa ya no estaba tirada por el suelo y me levanté para comprobar si se había marchado. Había desaparecido del mismo modo que había aparecido, como por arte de magia. ¿Habría sido un sueño? No. Todavía me costaba mantener las piernas cerradas sin sentir calambres. En el fregadero estaban los platos y las cazuelas sin fregar de todo lo que cocinó para mí, y en la mesilla de noche la caja de preservativos vacía. Abracé mi almohada desesperada. Entonces se me encendió la bombilla, y corrí a buscar mi bolso. El móvil se había quedado sin batería, así que tardaría en saber si me había dado su número. Buscando el cargador en el cajón de la entrada, un sobre llamó mi atención. 

“Querida María: 
Este es nuestro regalo de cumpleaños con intereses, es decir, hemos decidido compensarte por todos los años que nos escaqueamos de darte nada porque ya teníamos bastante con pensar en algo para el amigo invisible. Así que puedes tomártelo como que tus amigas se han vuelto invisibles para que tuvieras la cita perfecta. La compra la hizo Sonia, yo me encargué de buscar a Mario y de dejarle mi copia de tus llaves para que la llevara a tu apartamento. Me las devolverá, no te preocupes, que todavía tiene que venir a cobrar… 
                 Te quiero mucho, 
                                         Laura 
P.D.: Como no nos cuentes con pelos y señales todo lo que te hizo no volveremos a dirigirte la palabra.” 


by Eva Loureiro Vilarelhe

37 comentarios:

  1. Y dejaron que te emborracharas sabiendo lo que te esperaba??? Eso no son amigas, son unas...
    Muy en tu linea: situación rara pero no descabellada y desde luego, divertida (al menos a ratos, porque el segundo despertar tiene pinta de ser una m)

    Un beso prenavideño.

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    1. Jajaja, es que todo lo que sube, baja... y nada es eterno, sobre todo si hay que pagarle por horas ;) ¿Si fuera un chico también lo identificarías conmigo? No me respondas, que sí, ya lo han hecho, jajaja.
      Gracias por leerme, comentar y compartir mis relatos, David, eres un sol, pero te agradezco más todavía que los disfrutes tanto como yo. Besos rozando la Navidad.
      Por cierto, cumplo el 31, así que no soy de tu año por los pelos ;)

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    2. Si cumples 31 solo te llevo 9 años y medio... Por cierto, eso de que se vaya sin fregar los platos no me ha gustado un pelo. Muy mal por su parte!

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    3. No, corazón, cumplo el 31 de diciembre, jajaja, los 41 ;) y, si tu blog no miente, eres del 77 (yo del 76 por horas). Y lo de los platos sin fregar, según se mire, porque eso indica que como mucho le dio tiempo a arreglar grifo, y estaban más ocupados en otras lides ;)

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    4. Entonces sí, unos 4 meses y medio antes que yo. Vale que cobraba por horas, pero se podía haber estirado un poco. Si tus amigas no sabían que regalarte igual les has abierto los ojos!!! ;)

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    5. En realidad el relato es una dedicatoria a una amiga que sí está de cumpleaños hoy... así que es una especie de ofrecimiento, en plan, si quieres te regalo algo así, jajaja.

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  2. Muy bueno, Eva. Muy divertido y muy bien contado. Un cuento de Navidad diferente...

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    1. Muchas gracias, Marta, sí es diferente porque también hay a quien la Navidad no le hace demasiada ilusión ;) Abrazos de diciembre :)

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    2. Jajjajaja... me tienes que prestar a tus amigas para mayo, que es mi cumple, a ver si me hacen un regalito.
      Me ha encantado ese tono ligero y desenfadado en primera persona, de “los desengaños” de una mujer que va cumpliendo más años de los que quisiera, y los saltos, como sin querer queriendo, del cumple, de la navidad y de ahí a la coyunta de la cama, contado con mucha gracia y muy poca vergüenza.
      Me gusta su sentido del humor, señorita Eva.

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    3. O si le prefieres te paso el número de Mario, directamente, jajaja. Encantada quedo yo con tu comentario, me alegro de que te haya gustado mi tragicomedia, y mi sentido del humor es así –un poco más descarado en este relato, es cierto–, pero sino es que no tiene gracia ;) Besos, señorita Isabel :)

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  3. Buen relato con esa fina ironía tuya, siempre presente en tus textos. Cierto que este "sueño" de Cenicienta adaptado a los nuevos tiempos, me ha dejado un sabor agridulce al acercarse al final, pues como en la vida misma, estos macizos varones supongo que sólo están a disposición de las chicas super guay del Paraguay o de las super pijas, que siempre tienen a su disposición un buen fajo de billetes para pagarse sus caprichos.
    De todas maneras tener amigas así es fantástico ;)
    La verdad, Eva, me has hecho pasar un rato muy divertido con tu relato.

    Un abrazo nocturno y con guiños de fin de año.

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    1. Muchas gracias a ti por pasarte y ser tan amable de dejar un comentario, Estrella. Me alegra saber que te has divertido con mi relato, porque de eso se trataba, de reírnos un poco de nuestras miserias cotidianas. Un abrazo para dar calidez a esta fría noche de diciembre.

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  4. Por el amor de un dios, como decía una amiga. No puedo parar de reír y al propio tiempo siento un desgarro ante el aciago descubrimiento de tu protagonista. La realidad y el deseo, que diría Cernuda.

    Muy en tu línea, querida Eva, brillante.

    Besos enormes.

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    1. ¿De uno nada más? Yo me quedaría con el de todos los que adoraban los griegos, que seguro que es más divertido, jajaja. Me encanta que te dejes caer, Juan Antonio, y si de paso te has dado una ”jartá” de reír, como decís por tu tierra, mucho mejor, porque yo disfruto tanto de tus textos, que me alegro de que sea recíproco.
      Besos inmensos.

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  5. Espléndido, Eva. No te imaginas cuánto he disfrutado tu cuento. Es cierto que para comprender algunas palabras tengo que pedir ayuda a Google, pero te aseguro que no me ha frenado en la lectura en absoluto. Realmente me he divertido, eres genial en este género también. Y da la sensación de que tú te diviertes al escribirlo. Tienes un sentido del humor envidiable, y una creatividad a toda prueba. Me gustó todo pero, obviamente, el final es brillante. El personaje femenino, con ese aire desvergonzado, está perfecto, te ha quedado de maravillas. ¡Me encantó!
    Un beso.
    Ariel

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    1. Hola, querido Ariel, no te imaginas la ilusión que me hace que tengas la amabilidad de leerme, tomándote tantas molestias, además, te lo agradezco de corazón. De divertirnos un poco se trataba, a costa de males ajenos que bien pueden ser propios, pero bueno, la vida es como es, no obstante me alegro de haber conseguido hacerte pasar un buen rato. Un placer que me leas, comentes y compartas, pero sobre todo, que vuelvas. Un beso.
      Eva

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  6. Reproduzco a continuación los comentarios que dejó +Don Kendall en esta entrada, y que han desaparecido por misterios de la informática, pese a haberme llegado la confirmación vía email:

    Don Kendall ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Ojos de resaca":

    Genial, amiga y admirada. Potente la imagen de la resaca. Esa fuerza negra que te absorbe. Más cachondeo si cabe al traer a colación a esa maravilla del análisis celotípico : La Capitolina de Don Casmurro. Es una gozada leer tus relatos.Gracias

    Don Kendall ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Ojos de resaca":

    ¿Se perdió mi comentario?. Resumo: Gracias, gracias, por esos guiños a los «olhos de ressaca» . EMDO no hay en la literatura imagen más descriptiva de la fuerza negra y absorbente de la marea de un mar bravo ��. Tal vez la narradora y personaje sea tan etérea como _La Capitolina_ de Dom Cassurro. Un goce total. Gracias de nuevo



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    1. Bueno, Don, ni que decir tiene que agradezco sobremanera tus esfuerzos por comentar mi entrada, además de que me emociona que te haya gustado tanto la referencia al maravilloso personaje de Machado de Assis. Dices bien, no hay fuerza más absorbente y atrayente que la de la marea, que bien conocemos los gallegos... Una gozada tus comentarios, si me lo permites y, por supuesto, gracias a ti por leerme. Un abrazo atlántico

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  7. Hola, soy de las que se borró por arte de magia, mi comentario. Desde luego que mala leche las "amigas' con el regalito.

    Pobre, cuando se llevó la doble sorpresa. Me he reído un montón, que es lo de que se trata. Tu arte es grande, Eva.

    Buena noche;)

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    1. Es un verdadero misterio lo de la desaparición de los comentarios, Lola, a mí también me ha sucedido en otros blogs, pero bueno, qué se le va a hacer... por eso agradezco doblemente que el esfuerzo por publicarlo. Gracias de corazón, para mí supone un verdadero placer que os riáis con mis relatos, es lo que espero en el fondo, así que, misión cumplida ;) Tú sí que eres grande, corazón. Besos domingueros :)

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  8. Original y desenfadado,... muy en tu estilo Eva. Me ha encantado el "tempo", la trama y el desenlace. Por cierto, Felicidades!

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    1. Gracias por pasarte y compartir, Norte, además de comentar. Felicidades adelantadas recibidas, recuerda que cumplo en fin de año, jajaja, que menudo lío nos hemos montado con las fechas. Encantada yo de que te haya gustado, y reitero mi agradecimiento por leerme. ¡Un abrazo enorme!

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  9. No sé si decir qué buenas amigas jajaja Un relato muy original y escrito con humor. Un placer leerte.
    Un abrazo

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    1. Pues eso dependerá de si te gusta el regalo ;) Mirna, jajaja. Un placer para mí que seas tan amable de comentar después de leerme. Abrazos prenavideños :)

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  10. Eva, no se si tenés un conteo de cuantos han leído y disfrutado este relato, sería interesante que lo supieras, tu arte merece lectores; el relato espléndido, quedé como lo manifestó Juan Antonio B. "no puedo parar de reír y al propio tiempo siento un desgarro ante el aciago descubrimiento de tu protagonista", será porque en la vida real me siento bien cuando la gente resuelve alguno de sus temas pendientes, hubiese preferido que la protagonista consiguiese un novio, seguiré leyéndote.

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    1. Acabo de comprobarlo para ti, Walter, van 394 visitas, y subiendo, pero no sé si todos lo habrán leído... Me quedo con vuestros comentarios, que son los que me demuestran, aparte de vuestro cariño, que sois tan generosos como para tomaros un poco más de tiempo después de leerme para comentar. Por cierto, un placer conocerte, Walter, ojalá no te canses de leerme, y sobre los finales felices, los hay, puedes echar un vistazo en las entradas de mi blog, que seguro que encuentras muchos, al igual que en mis novelas ;) ¡Un gran abrazo de bienvenida!

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  11. jajajajajaj madre mía no puedo para de sonreír, o de reír o de las dos cosas. Me ha encantado, la situación y lo original que es. Dos cosas a comentar. Me ha hecho mucha gracia la nota de Laura para María, porque una de mis mejores se llama Laura y la veo capaz de hacer un regalo así jajaja (además yo me llamo María, y hoy justo voy a celebrar el amigo invisible con ella, somos cuatro amigas en total). Pero bueno, aunque fuera capaz no lo hará porque "no estoy soltera". Y aquí viene mi segunda cosa a comentar. Mi novio cumple años el 28 de diciembre (día de los inocentes, sí jaja) y no sé si para él es un marrón o no, pero yo sólo sé que le tengo que hacer regalo triple: navidad, cumple y reyes jajaj así que ¡¡ya ves!!!
    Un besote guapa, me ha encantado, de corazón! :*

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    1. Bueno, María, veo que te has identificado a tope con el relato, cosa que me encanta. Una gran amiga mía que se llama como tú cumplía años el día 14, y se me ocurrió gastarle una broma, ya que sé que me lee sin falta, jajaja. La cosa se desmadró porque yo cumplo el día 31, pero tengo un primo que cumple el 28 y también lo tenían frito con las inocentadas... nacer en diciembre es, cuando menos, un follón, jajaja. Muchísimas gracias por pasarte, comentar y compartir, eres un sol :) Besazo de vuelta ;)

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  12. Muy bueno, muy divertido y original Eva, el tono que le pones al relato le va fantástico y te deja con una sonrisa de oreja a oreja.
    Y es que cumplir años en diciembre... Se tiene que vigilar ;)
    Besos

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    1. Sí, Conxita, es casi una enfermidad nacer en diciembre, jajaja. Me alegro de que te lo hayas pasado bien leyéndome, te agradezco el simpático comentario, además de tus amables palabras. Gracias por pasarte y dejar huella en mi blog ;) Besos

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  13. Bueno, lo primero ¡Casi cumplimos años el mismo día! Yo soy del 30 de diciembre, aunque del 71. Y ahora lo que importa. Un relato divertidísimo, muy en la línea de los últimos, creo que los primeros que te leí eran más negros.
    En este se mantiene una narrativa en primera persona, verosímil, con una voz que se escucha y que cuenta unas imágenes que se ven, algo que para mí es esencial. Imágenes concretas, escenas que se pueden ver... Un estupendo relato y una lectura muy pero que muy agradable. Un abrazo!!

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    1. Otro de diciembre, no, si al final vamos a ser legión, jajaja. Menuda carambola, casi el mismo día ;) David, para mí imaginarme las secuencias es fundamental para un relato, por eso me encanta que lo hayas notado. Por cierto, voy cambiando de registro en función de ir dónde me dé, eso sí, el humor que no falte (salvo casos contados por la gravedad del tema), si no es ácido, es negro, o hasta azul marino, jajaja. Bromas aparte, te agradezco tus palabras, que me leas y además compartas es un lujo. Muchísimas gracias, de verdad. ¡Gran abrazo!

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  14. A mandíbula batiente ha sido hoy lo mío con usted.

    Tienes un estilo muy parecido al mío en la escritura, Eva. Lo llamo "estilo por la cara". Y que conste que no soy narrador sino poeta, pero sí. Hay mucho de descaro y de cumplir primero con el texto, que es lo mismo que cumplir con uno mismo mientras uno se lo pasa cañón.

    Una sorpresa tu blog. Ojo, desde ya amenazo con volver, si no me dan con la puerta en la cara.

    ¡Abrazos en el aire y feliz navidad!


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    1. Bienvenido, Jonh, ojalá cumplas tu amenaza, porque yo jamás le doy con la puerta en la cara a nadie, jajaja. Vuelve cuando quieras a leerme, tanto como te apetezca, como los peces beben en el río, ya que estamos en época de villancicos ;)
      By the face, dijera el otro, creo que escribimos los dos, acabo de echar un ojo a tu blog para comprobar que no dices mal... así que estamos condenados a entendernos, se siente, jajaja.
      Ve acostumbrándote a mi sentido del humor, por cierto, porque incluso en los comentarios que hago de los demás blog deja huella, por el momento nadie se me ha quejado, pero igual el día menos esperado me dan un portazo de esos que dices... mientras tanto, seguiré pasándomelo cañón leyendo, y escribiendo, por supuesto.
      ¡Abrazos etéreos y felices fiestas!

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  15. Pues feliz cumpleaños por adelantado, antes que nada. No deja de sorprenderme como eres capaz de imaginar esos finales inesperados e imposibles de adivinar incluso narrando historias cotidianas, esconder un buen final es una de las premisas para que un cuento se lea con interés, pienso yo, y casi todos los tuyos lo cumplen. Además es un cuento muy divertido narrado con ingenio y humor sutil, por ejemplo decir que se encontró la caja de preservativos vacía o que todavía tiene calambres entre las piernas, es mucho más efectivo para provocar la risa que haber dicho que se pasaron toda la noche follando, pues quienes lo leemos necesariamente hemos de formar esa imagen en la mente en vez de adquirir un conocimiento directo sobre los hechos. En fin que me ha gustado mucho. Un saludo Eva.

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    1. Muchas gracias, Jorge, por la felicitación y por tener la amabilidad de dejar tu opinión sobre lo que te ha parecido mi relato. Reconozco que me siento halagada por tu comentario, intento que las historias mantengan el interés hasta el final, lo que no siempre se consigue, como bien dices, así que me alegro de que pienses que lo cumplo en la mayoría de las ocasiones. En cuanto a la sutileza, creo que el humor tiene que ser así, al menos a mí me parece más divertido que sea el lector quien saque sus propias conclusiones, y creo que en eso estás de acuerdo conmigo ;) Reitero mi agradecimiento, Jorge, yo por mi parte seguiré leyendo entradas tuyas, aunque sea antiguas, por aquello de "devolver la visita". Saludos ya invernales :)

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